Dicha Memoria, elaborada con el propósito de servir de instrumento de examen y mejora del funcionamiento de la UR, reconoce la definitiva consolidación de la figura del Defensor tres cursos después de su puesta en marcha..
Como resumen de sus actuaciones a lo largo del pasado curso, puede detallarse que el número de consultas recibidas por la Defensora del Universitario ha sido de 119 (frente a las 127 del curso 2007-08, y a las 80 del curso 2006-07); ha registrado 14 quejas (frente a las 11 y 10 de los cursos anteriores); no ha tenido ninguna actuación de mediación (2 el curso anterior y ninguna en el 2006-07); mientras que las actuaciones de oficio han pasado a 4 (7 y 5 en cursos anteriores).
Los expedientes de consulta son de nuevo el procedimiento más utilizado, lo que da ocasión de resolver satisfactoriamente un buen número de lo que puede ser catalogado como «reclamaciones leves». En este grupo se encuentran también aquellas consultas que exigen una labor de asesoramiento e información en relación con los problemas planteados.
En cuanto a las actuaciones de oficio, el esfuerzo de la Oficina del Defensor se ha centrado en la mejora de un aspecto de trascendencia general que suscita numerosas reclamaciones: la difusión y correcta formulación de los criterios de evaluación de las diversas asignaturas o materias. Según ha reconocido la Defensora en su informe, el calado e importancia de esta cuestión no hará sino incrementarse con la efectiva implantación de los títulos de Grado este curso.
Respecto a las actuaciones de oficio, las acciones emprendidas por la UR en los cursos 2006-2007 y 2007-08, a raíz de la intervención del Defensor, se han traducido en una serie de mejoras: se ha incrementado la concreción de los criterios de evaluación y se ha elevado el número de asignaturas que disponen de criterios precisos. De hecho el pasado curso se logró que ninguna de las 993 asignaturas del campus examinadas careciera de dichos criterios explícitos, y que más de un 80 por ciento de ellas tuviera unos criterios de evaluación detallados. A pesar de ello, la Defensora hace hincapié en su Memoria en la necesidad de que el resto de asignaturas precisen o concreten unos criterios que califica como ¿muy genéricos¿.
Además de las actuaciones realizadas de índole material y de la labor de asesoramiento, la Oficina del Defensor ha elaborado informes que contienen, de manera motivada, pronunciamientos sobre los asuntos concretos planteados, consejos sobre modificación de pautas que motivan las quejas o reclamaciones, propuestas de corrección o modificación de normas, recordatorios de deberes y sugerencias o recomendaciones para la adopción de medidas que incrementen las garantías o eficacia de los derechos y libertades de los miembros de la Comunidad Universitaria o, en general, mejoren el funcionamiento y calidad de la UR. Del 1 de octubre de 2008 al 30 de septiembre de 2009 se han realizado 27 Informes. En ellos, al margen de pronunciamientos o sugerencias relativas al caso concreto, se han incluido 17 recomendaciones de carácter general y se han trasladado 7 propuestas de modificación de normativa.
Otros datos de interés
La Memoria detalla otros aspectos:
– Tipo de usuario del servicio: los estudiantes son los usuarios más frecuentes de la Oficina del Defensor (77%); sin embargo, los tres colectivos universitarios han acudido al Defensor en una distribución que responde a unos parámetros completamente acordes con los de otras Universidades españolas.
– Distribución cronológica de actuaciones: se constata el aumento de consultas e intervenciones en los períodos de examen.
Índole material de los asuntos planteados: sigue siendo muy variada, si bien una vez más todo lo relativo a la evaluación del estudiante constituye el ámbito en el que más se ha requerido la actuación del Defensor, lo que tampoco está exento de lógica si tenemos presente la trascendencia que la evaluación tiene en la vida académica.