El secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, dijo hoy que la nueva Ley del Impuesto de Sociedades e IRPF reducirá «la factura fiscal de todos los contribuyentes, que pagarán 4.000 millones de euros menos de impuestos, y ayudará a la competitividad empresarial, que tendrá menores cargas fiscales».
Ocaña hizo estas declaraciones en la Universidad de La Rioja, donde pronunció la conferencia «Líneas maestras de la reforma fiscal de 2007 (IRPF e Impuesto de Sociedades). Presupuestos Generales del Estado: Fundamentos Teóricos» .
Ocaña subrayó que con esta reforma, que entrará en vigor a partir del próximo 1 de enero, «mejorará la competitividad, al reducirse los tipos que pagan las empresas».
Además, la nueva Ley del Impuesto de Sociedades, añadió, «elimina la diferencia que existía en la tributación y, por tanto, eliminará, previsiblemente, la preocupación que hay en La Rioja de empresas que se puedan ver atraídas por otros territorios», en referencia a los forales, donde el régimen fiscal es distinto.
«Cuando reducimos el tipo del Impuesto de Sociedades en todas las comunidades de régimen común, incluida La Rioja -apostilló Ocaña- lo esencial del problema (la deslocalización), que podrían tener las empresas riojanas, desaparece».
El secretario de Estado también destacó la rebaja fiscal y el «esfuerzo» realizado en esta reforma para que los beneficiarios sean la práctica totalidad de los contribuyentes del IRPF.
La reforma, agregó, «trata de forma igual a todo el ahorro y las rentabilidades serán mayores al haber más competencia entre las empresas de servicios financieros».
Detrás de todos estos cambios, en su opinión, se fomenta que «el ahorrador reciba una retribución mayor por su ahorro».
Ocaña también destacó el esfuerzo inversor del Estado en La Rioja, que se verá reflejado también en los Presupuestos de 2007, y, en especial, en partidas de infraestructuras de carreteras y ferrocarril.
Dijo que, en términos de inversión per cápita, el Estado invierte en La Rioja un 27 por ciento más que la media nacional.