La Inteligencia Artificial aplicada al diseño de prótesis para humanos y animales permite resolver problemas biomecánicos de forma eficiente, ética y a bajo coste.
Los efectos de la peste de 1599 y las medidas de salud pública adoptadas en el s. XIX por médicos higiniestas, objeto de las tesis de Sara Bustos y Felisa Bonachía.