Además de ruta de peregrinación y vía de intercambio comercial y cultural, el Camino de Santiago fue durante la Edad Media escenario de confrontaciones y acciones bélicas, como la batalla que tuvo lugar en Nájera, en 1367, entre Pedro I el Cruel y Enrique de Trastámara.
Las rutas jacobeas aparecen en estas creaciones como escenario de la preparación y celebración de la batalla de Nájera, así como de sus consecuencias más inmediatas. Conclusión de tratados, movimientos de tropas, espionaje, pillaje por parte de los soldados, intercambio de mensajes…
Son hechos que se repiten en localidades vinculadas a la peregrinación a Compostela a través de los distintos itinerarios (el Camino francés, el recorrido de Burdeos a Dax y a Roncesvalles, la ruta de Bayona a Burgos y el camino del Ebro).
La batalla de Nájera fue un capítulo importante en la guerra que ambos mantuvieron por el trono de Castilla. La participación francesa e inglesa en la misma fue decisiva: Pedro I obtuvo apoyo inglés, con un ejército dirigido por el príncipe de Gales, conocido como el Príncipe Negro; Enrique, por su alianza con Francia, consiguió la ayuda de las Compañías Blancas, fuerza militar al mando de Bertrand du Guesclin.
Este episodio de la historia de España fue reflejado en textos medievales franceses de varios géneros, sobre todo la biografía y la crónica, entre los que destacan La Chanson de Bertrand du Guesclin (1380) de Cuvelier, La Vie du Prince Noir (1385) de Chandos y las Chroniques (1371-1400) de Jean Froissart.
El proyecto de investigación ‘Viajeros jacobeos franceses: Edad Media, siglo XVI’ está subvencionado por el Plan Riojano de I+D+i del Gobierno de La Rioja.
Batalla de Nájera (1367). Ilustración contenida en las Chroniques de Jean Froissart (manuscrito del siglo XV). Biblioteca Nacional de Francia.