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AINARA ONDARRA ARTIEDA
Universidad del País Vasco
También del castellano
y ere del vasco
Pragmática / Pragmatics
El objetivo de esta comunicación consiste en
cuestionar las diferencias que parece haber entre también
del castellano y su equivalente más próximo
en vasco ere partiendo de la hipótesis
mínima de que es previsible encontrar elementos
lingüísticos de similares características
pragmáticas y gramaticales incluso en dos lenguas
tipológicamente lejanas.
En primer lugar, en el ámbito de la pragmática,
parece verdaderamente asombroso el hecho de que se hable
de también como focalizador, mientras
que ere del vasco nunca focaliza al elemento
que acompaña, sino al contrario, impide su focalización,
lo que se manifiesta de una manera inconfundible a nivel
prosódico: el sintagma que precede a ere
no puede, como un elemento focalizado normal constituir
una unidad prosódica con el verbo, ni tampoco
recibir la entonación especial que recibe el
foco. Desde el punto de vista pragmático de la
organización de la cláusula según
las conveniencias textuales, consideraré el foco
como ‘nueva información’ y trataré
de cuestionar si el abarque de también es siempre
sobre el foco, o si por el contrario existen casos en
los que el abarque es otro.
Por otro lado, trataré el diferente comportamiento
de también y ere en expresiones
con constituyentes elididos. Tal y como veremos, las
cláusulas de respuestas en lenguaje conversacional
presentan estructuras con un sistema de elisión
que impide homologar ‘también’
y ‘ere’ bajo ningún concepto.
Por último, sin dejar a un lado la pragmática
pero introduciéndome en el ámbito de la
gramática, también me fijaré en
la diferencia que existe entre también
y ere en cuanto al orden de palabras. A diferencia
de ere, se observa en también la posibilidad
de tomar diferentes posiciones con respecto al elemento
sobre el que tiene abarque. Ere, en cambio,
tiene inevitablemente que aparecer justo a la derecha
del elemento acompañante, dando lugar a estructuras
agramaticales en caso de no hacerlo. Parece ser que
la “flexibilidad” relativa de también
proviene de su origen comparativo, relacionado con los
modificadores adverbiales; pero también puede
estar relacionado con las diferentes funciones pragmáticas
y de abarque.
Para dar fin a la comunicación, y después
de argumentar lo expuesto, me dirigiré a los
especialistas en lengua castellana en lo que se refiere
a las funciones focalizadoras de también:
¿Su abarque es siempre sobre el foco?
Asociación de Jóvenes
Lingüistas
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Última
modificación: 04-04-2006 12:00 |