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250 Aniversario de la ciudad de Santander
Gómez Urdáñez publica 'Santander, ciudad privilegiada'

21 de noviembre de 2005
La Universidad de La Rioja ha publicado el libro 'Santander, ciudad privilegiada. Centro y periferia en el Despotismo Ilustrado'. Obra del catedrático de Historia Moderna, José Luis Gómez Urdáñez, ha sido co-editada por la Fundación Jorge Juan con motivo del 250 Aniversario de la concesión del título de ciudad.

El libro 'Santander, ciudad privilegiada. Centro y periferia en el Despotismo Ilustrado' (Madrid, 2005) es un volumen de 102 páginas dedicado al desarrollo histórico de la ciudad de Santander en el siglo XVIII en el marco de la polémica sobre el centralismo borbónico, un concepto aplicable al reinado de Isabel II, pero no al de los Borbones del XVIII, según el autor.

Santander es uno de los mejores ejemplos para demostrar que lo que se desarrolló durante la centuria ilustrada fue precisamente la periferia española. La Castilla interior quedó al margen, mientras ciudades portuarias como Santander, Barcelona, Málaga o Bilbao crecieron demográficamente y fueron capaces de sostener una burguesía activa de hombres de negocios, cosmopolitas e ilustrados. Entre 1750 y 1800, Santander triplicó su población mientras Logroño apenas creció un 10%.

La obra aparece en el 250 aniversario de la erección del obispado de Santander y de la concesión del título de ciudad a la villa marinera "para ornar la cátedra del obispo", merced de Fernando VI. En el libro se explica cómo confluyeron las decisiones de los gobiernos ilustrados, desde Ensenada a Cevallos, con los intereses de la élite santanderina.

En este sentido, el autor explica cómo se eligen cuatro momentos clave:

_El proyecto ensenadista en torno al puerto militar, Guarnizo, Liérganes y la Cavada, con el obispado y el título de ciudad como símbolo.

_La habilitación del puerto comercial en 1765 y el primer desarrollo de la burguesía santanderina, con la salida del camino de Reinosa y el canal de Castilla.

_La creación del Consulado veinte años después, clave de la movilización de capitales.

_Y la difícil coyuntura del reinado de Carlos IV, en que se afronta una grave crisis -que llegará hasta después de la guerra de la Independencia- a pesar de lo cual, los santanderinos llegan a abrir el puerto de El Escudo en 1804.

Precisamente, el camino de La Rioja es la última demostración de que la burguesía santanderina era capaz, a pesar de las dificultades, de continuar la obra, mientras en el lado riojano, la Sociedad Económica Riojano-Castellana la abandonaba, mostrando la debilidad de su élite económica, cuyos intereses sólo estaban sostenidos por el "vino de los hidalgos".

En cada uno de esos grandes proyectos hay hombres, en Madrid y en Santander, cuya actividad política viene a demostrar de nuevo la necesidad que el centro tuvo de contar con la periferia a través de los mecanismos típicos del Despotismo Ilustrado: los privilegios.

Por las páginas del libro aparecen constantemente estos nexos entre privilegiados: el padre Rávago, confesor del rey, el abate Gándara y, por supuesto, el marqués de la Ensenada, con su encumbrado Fernández de Isla, el empresario modelo de la conjunción militar-económica ensenadista.

Al final, los Cevallos-Guerra, con un ministro en la corte desde 1800 y un hermano, el conde de Villafuertes, en el Consulado y en la Real Sociedad santanderina, así como Bustamante -que llega a desviar el trazado oficial del camino de La Rioja (la actual N-232)- bien diferentes en cuanto al desarrollo de los riojanos Valdés y Fernández Bazán, ministro con Carlos III, y el conde de Hervías, director de la Sociedad Riojana.

Durante todo el siglo hubo un fuerte lobby santanderino en Madrid, como lo hubo de todas las provincias. Pero Santander, en la concepción dieciochista -la riqueza viajaba por mar-, lo tuvo todo para ser una "ciudad privilegiada". La catastrófica guerra de la Independencia y sus secuelas, y no el pretendido "centralismo borbónico" como divulgaron los liberales -culpando de sus errores al Antiguo Régimen que habían derribado-, fue la causa de la interrupción del crecimiento de una ciudad que muestra un XVIII espectacular.

comunicacion@adm.unirioja.es



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Web de J.L.Gómez Urdáñez.
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